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"Lo importante viene después del trabajo" El testimonio del sobreviviente de los Andes, Fernando Parrado. Miralo AQUI. |
MINISTERIOS DE LA FAMILIA ADVENTISTA
Orientaciones para Directores de la Iglesia Local
Nuestra Filosofía
Las Escrituras afirman la importancia de la familia y bosquejan los principios divinos que rigen las relaciones familiares. Dios instituyó en la creación el matrimonio y la familia, como la principal institución destinada al desarrollo y edificación de los seres humanos (Gen 2:18-25). Cuando Cristo redimió la raza humana de la maldición del pecado, redimió también las relaciones conyugales y familiares. El Señor insta a los miembros de la familia a relacionarse entre ellos tal como corresponde a personas que han aceptado el evangelio (Ef. 5:21; 6:4)
La familia es central en el proceso del discipulado (Juan 8:31; 13:35) porque es el principal lugar para desarrollar la capacidad de amar y de intimar con Dios y con otros seres humanos, y porque es allí donde se transmiten los valores cristianos de una generación a otra. Las Escrituras vuelven a focalizar la importancia de la familia al hablar de los acontecimientos de los últimos días. La Biblia predice que Dios haría, antes del gran día del Señor y en el espíritu y poder de Elías, un último llamado a dicha generación para que los corazones se vuelvan hacia él, y los de los miembros de la familia se vuelvan los unos a los otros (Mal. 4:5,6)
Elena de White tenía firmes convicciones en cuanto a la importancia de las familias y el ministerio a favor de ellas. “No hay campo de acción más importante que el señalado a los fundadores y protectores del hogar” (El ministerio de curación p 270) “Nuestra obra por Cristo debe comenzar con la familia, en el hogar… Muchos han descuidado vergonzosamente el campo del hogar, y es tiempo de que se presenten recursos y remedios divinos para corregir este mal” (Joyas de los testimonios, t.3,pp 62, 63)
El Departamento de Ministerios de la Familia de la División Sudamericana, reconociendo el importante papel de la familia, tanto en la vida de los creyentes como en la de los no creyentes, se propone fortalecer el hogar como un centro formador de discípulos. En ese centro los miembros de la familia se sentirán apoyados en su relación con Cristo y con su iglesia a través de sus relaciones interpersonales, y desarrollarán la habilidad de relacionarse con otras personas.
El departamento se propone propiciar una comprensión clara de los ideales de Dios para la vida familiar. Por lo tanto, el Departamento invita a todas las personas, a los cónyuges y a los padres, a tratar de alcanzar los ideales divinos y ejercer el ministerio redentor y restaurador de Cristo. Los esfuerzos hechos a favor de las familias son considerados urgentes, vitales y parte integrante de la misión de la iglesia.
Objetivos
El Departamento de Ministerios de la Familia, reconociendo la fuerza y el apoyo mutuo que la iglesia debe prestar al hogar y el hogar a la iglesia, adoptó los siguientes objetivos para que la misión de la iglesia se torne una realidad:
Áreas de énfasis
El departamento focaliza su atención sobre las relaciones. Es el ministerio de la “y”, tal como esposo y esposa, padres e hijos. Por eso, este ministerio se preocupa con la dinámica de las relaciones.
Las áreas de énfasis son:
F Orientación premarital
F Difusión de las leyes que gobiernan el matrimonio y la paternidad
F Apoyo a las necesidades de los padres solos
F Apoyo a las necesidades familiares de las personas solas.
F Instrucción en el evangelismo de familia a familia
Metodologías
El departamento usa el recurso de la educación, el enriquecimiento y el aconsejamiento como método para alcanzar sus blancos.
Deberes de los Dirigentes del MF
(Manual de Iglesia p. 140 y 141)
a) Presidir la comisión directiva de Ministerios de la Familia
b) Representar las necesidades y los intereses de las familias ante la junta directiva de la iglesia, y coordinar los planes de Ministerios de la Familia con el programa general de la iglesia.
c) Informar al pastor y a la junta directiva de la iglesia acerca de los intereses y realizaciones del departamento, e incentivar el apoyo y la provisión de fondos para este ministerio
d) Identificar los recursos de la iglesia y de la comunidad que contribuyan a promover el crecimiento relacional y provean ayuda para enfrentar situaciones críticas, así como para elevar la concientización de estos recursos entre los líderes de la iglesia y las familias.
Comisión Directiva de los Ministerios de la Familia
Aunque esta comisión directiva no debe ser demasiado grande para que pueda ser efectiva, debe incluir los dirigentes que sean necesarios, así como otras personas que comprendan diversas necesidades de las familias de la iglesia. Las personas que enfrentaron experiencias traumáticas en su vida y en su familia, y crecieron espiritualmente en medio de dichas experiencias, pueden hacer valiosas contribuciones como miembros de la comisión directiva. La comisión directiva debe incluir tanto a hombres como a mujeres y, donde sea posible, al menos una persona soltera, un matrimonio, uno o dos padres y una persona que represente a los diversos grupos, por edades, de la iglesia.
Los deberes de la comisión directiva serán los siguientes

Los consejos de Fernando Parrado, sobreviviente de los Andes
Conmovió a 2500 ejecutivos en ExpoManagement con una recomendación: apoyarse en la familia
Por Fernán Saguier
De la Redacción de LA NACION - Jueves 30-10-08
¿Qué
conferencista logra hoy colmar un auditorio de 2500 ejecutivos y empresarios,
muchos con sus mujeres e hijos, y hablar durante una hora y media sin que vuele
una mosca? Fernando Parrado, uno de los 16 sobrevivientes de la tragedia de los
Andes, a 36 años de aquella historia que asombró al mundo, consiguió anteayer
más que eso: conmover a un foro de negocios y capacitación empresarial al
transmitir las simples moralejas que le dejaron vivir 72 días en plena
Cordillera sin agua ni comida.
Fue durante la jornada de cierre de ExpoManagement 2008. Su presentación, un monólogo sin golpes bajos acompañado por videos e imágenes de la montaña, tuvo dos etapas bien diferentes. En la primera narró, con un relato íntimo repleto de anécdotas, los momentos que lo marcaron de aquella odisea a 4000 metros de altura en la que perdió a buena parte de sus amigos, además de su madre y su hermana. "¿Cómo es posible sobrevivir donde no se sobrevive?", se preguntó. "Sobrevivimos porque hubo liderazgos, toma de decisiones y espíritu de equipo, porque nos conocíamos desde mucho antes", dijo.
Y arrojó un primer disparador. "En la vida el factor suerte es fundamental. Cuando llegué al aeropuerto de Montevideo no daban número de asiento para el avión. A mí me tocó, de casualidad, la fila 9, junto a mi mejor amigo. Cuando el avión chocó en la montaña, se partió en dos. De la fila 9 para atrás no quedó nada. Los 29 sobrevivientes al primer impacto viajaban en la parte que quedó a salvo."
"De ellos ?dijo?, 24 no sufrieron un rasguño. Así, los menos shockeados empezaron a ayudar, actuando como un verdadero equipo. Administramos barritas de chocolate y maní al punto de comer un grano por horas cada uno. Marcelo, nuestro capitán y líder, asumió su rol para contenernos cuando le preguntábamos qué pasaba que no llegaba el rescate. Decidimos aguantar."
Pero días después el líder se desmoronó. La radio trajo la noticia de que había concluido el rescate. "¿Cómo hubieran reaccionado ustedes? ?desafió a la audiencia?. El líder se quiebra, se deprime y deja de serlo. Imagínense que yo cierro esta sala, bajo la temperatura a -14 grados sin agua ni comida a esperar quién muere primero." Silencio estremecedor de la primera a la última fila.
"Ahí me di cuenta de que al universo no le importa qué nos pasa. Mañana saldrá el sol y se pondrá como siempre. Por lo tanto, tuvimos que tomar decisiones. En la noche 12 o 13 nos dijimos con uno de los chicos: «¿Qué estás pensando?» «Lo mismo que vos. Tenemos que comer, y las proteínas están en los cuerpos.» Hicimos un pacto entre nosotros, era la única opción. Nos enfrentamos a una verdad cruda e inhumana."
Desde la primera fila, decenas de chicos llevados por sus padres escuchaban boquiabiertos. Parrado apeló a conceptos típicos del mundo empresarial. "Hubo planificación, estrategia, desarrollo. Cada uno empezó a hacer algo útil, que nos ayudara a seguir vivos: zapatos, bastones, pequeñas expediciones humanas. Fuimos conociendo nuestra prisión de hielo."
"Hasta que me eligieron para la expedición final, porque la montaña nos estaba matando, nos debilitaba, se nos acababa la comida. Subí aterrado a la cima de la montaña con Roberto Canessa. Pensábamos ver desde allí los valles verdes de Chile y nos encontramos con nieve y montañas a 360 grados. Ahí decidí que moriría caminando hacia algún lugar."
Entonces sobrevino el momento más inesperado. "Esta no es la historia que vine a contar", avisó. Y contó que su verdadera historia empezó al regresar a su casa, sin su madre y su hermana, sin sus amigos de la infancia y con su padre en pareja nuevamente.
"¿Crisis? ¿De qué crisis me hablan? ¿Estrés? ¿Qué estrés? Estrés es estar muerto a 6000 metros de altura sin agua ni comida", enfatizó.
Recordó un diálogo fundamental que tuvo con su padre, que le dijo: "Mirá para adelante, andá tras esa chica que te gustaba, tené una vida, trabajá. Yo cometí el error de no decirle a tu madre tantas cosas por estar tan ocupado".
Y cerró, determinado: "Las empresas son importantes, el trabajo lo es, pero lo verdaderamente valioso está en casa después de trabajar: la familia. No se olviden de quien tienen al lado, porque no saben lo que va a pasar mañana."
Una interminable ovación lo despidió de pie.
FUENTE: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1064726
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