DIARIO LA NACION

Martes 11 de marzo de 2008 | Publicado en la Edición impresa 

Noticias de Ciencia/Salud: http://www.lanacion.com.ar/cienciasalud/nota.asp?nota_id=994518&origen=premium

 

Por sus efectos psicomotores

Fumar duplica el riesgo de tener un accidente de tránsito

Aumenta la distracción, las molestias visuales y la somnolencia diurna 

El interior del automóvil ya no debería seguir siendo uno de los últimos refugios donde los fumadores aún disfrutan de su adicción, como ellos afirman, sin molestar a los demás. Una revisión de estudios publicados hasta el momento sobre los efectos del cigarrillo al manejar demuestra que fumar duplica el riesgo de provocar un accidente de tránsito.

Aunque se trata de un factor de riesgo vial que aún no figura como tal en las estadísticas locales, registros de otros países le atribuyen al cigarrillo no menos del 5% de la responsabilidad. Su efecto principal es la distracción, que compite por el primer lugar con el uso del teléfono celular. A la lista de perjuicios del cigarrillo mientras se maneja se suman las molestias visuales (irritación) que produce el humo; la intoxicación crónica con el monóxido de carbono, que disminuye el nivel de vigilancia, atención y visión nocturna, y el aumento del riesgo de sufrir desde un infarto hasta la muerte súbita.

"Todos los que manejamos tenemos un 7% de probabilidad de sufrir un accidente de tránsito cada vez que salimos a la calle. Pero si a esto se suma manejar drogado con el humo de cigarrillo, las evidencias demuestran que ese riesgo aumenta en los fumadores al 11,6% si no fuman mientras conducen y al 16,7% si fuman al volante, es decir, algo más del doble. Así, el conductor se transforma en un arma letal para sí mismo y para los demás", explicó el doctor Reynaldo Smith, director del Programa Antitabáquico Respire, del Hospital Británico de Buenos Aires ( www.respireonline.com  ).

Según la organización no gubernamental Luchemos por la Vida y un estudio de campo de la Dirección General de Tráfico de España, encender un cigarrillo lleva no menos que 3 a 4,1 segundos. En ese tiempo, a 100 km por hora, se recorren entre 82 y 113 metros sin las dos manos sobre el volante. En promedio, un fumador demora unos 3,4 minutos en consumir el cigarrillo mientras maneja, y si cada cigarrillo se consume en 10 pitadas, se necesita llevar el brazo a la boca unas 20 veces. Por lo tanto, para Smith, "fumar al conducir resulta tan peligroso como no utilizar el cinturón de seguridad".

Pero esto no es todo. Con la distracción colabora otro problema de salud que es frecuente en los fumadores: la somnolencia y la fatiga durante el día, debido a que el tabaquismo produce una inflamación crónica de las vías respiratorias que altera la forma de respirar durante el sueño. "Su consecuencia, el síndrome de apnea del sueño [la suspensión reiterada de la respiración durante el descanso], produce un muy mal descanso nocturno -afirmó el doctor Eduardo Borsini, del Departamento de Medicina del Sueño del Hospital Británico-. Eso produce hipersomnolencia al día siguiente, con sensación de torpeza, lentitud intelectual, dificultad para concentrarse, fatiga del pensamiento, cambios en la memoria, e irritabilidad y agresividad."

Sensación de sueño

Por otra parte, el monóxido de carbono del humo del cigarrillo, que consumen por igual el fumador y los acompañantes, no sólo irrita la mucosa ocular, lo que puede dificultar la visión, sino que también impide reaccionar a tiempo ante una maniobra imprevista o una luz roja fuera de cálculo.

"Ese gas es muy venenoso -dijo Smith-, y su poder de intoxicación lo vemos por síntomas graves para el conductor, como son la fatiga, la sensación de sueño, especialmente en un viaje largo, y la disminución de la reacción frente al peligro por la pérdida de la alerta y vigilancia normales."

Un estudio publicado en Nature Neuroscience de científicos del Baylor College of Medicine , en el Centro Médico de Texas (EE.UU.), halló que el cerebro de los fumadores acumula información sobre lo que podría ocurrir ante varias opciones, pero lo ignora al decidir cómo actuar.

"El monóxido de carbono ingresa en el torrente circulatorio, donde desplaza al oxígeno de su unión vital con la hemoglobina de la sangre -resumió Smith-. Esa nueva unión hace que las células respiren monóxido, lo que provoca intoxicación crónica [en las arterias coronarias puede producir angina de pecho o infarto]. Y esto es suficiente para aumentar la torpeza al volante."

El aire dentro de un auto contiene unos 40 mg/m3 de partículas respirables, el límite aceptable para la salud. Un estudio de la Universidad de Stanford indica que bastan tres bocanadas de humo de cigarrillo con las ventanillas cerradas para alcanzar 500 mg/m3 de partículas intoxicantes.

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION


 

El país - Madrid, España |Lunes, 18 de Septiembre de 2006

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-73193-2006-09-18.html

LAS TRABAS DEL LOBBY DE LA INDUSTRIA CONTRA LA LEY ANTITABACO EN LA ARGENTINA

Una guerra legislativa que levanta humo

Las leyes que limitan el consumo del tabaco en la Argentina han sido históricamente trabadas por las transnacionales. Un estudio de la Universidad de California reveló los mecanismos que impiden que el país incorpore una legislación que han aprobado incluso los principales países productores.

“La industria tabacalera ha trabajado con éxito durante cuarenta años para bloquear la legislación del control del tabaco en la Argentina.”

Subnotas

Por Mariana Carbajal

Un estudio de la Universidad de California revela cómo las compañías transnacionales de tabaco han “bloqueado con éxito” en la Argentina, desde fines de los ’60, la sanción de legislación de control del tabaco, apelando a estrategias similares a las usadas en otras partes del mundo. Hoy el lobby de la industria está centrado en el Senado para debilitar el proyecto del ministro Ginés González García, que contempla tres de las medidas más temidas por la industria: ambientes públicos y privados ciento por ciento libres de humo, sin excepciones; severas limitaciones a la publicidad de cigarrillos y la obligación de colocar en los paquetes advertencias sanitarias claras y precisas sobre las consecuencias del fumar en la salud. “La voz de los tabacaleros es la senadora peronista Liliana Fellner, de Jujuy, que está trabajando para modificar el proyecto oficial en línea con los intereses del sector”, señaló el médico epidemiólogo rosarino Ernesto Sebrié, uno de los autores del estudio.

Sebrié integra el equipo encabezado por Stanton Glantz, uno de los gurúes norteamericanos antitabaco, en el Centro de Investigación y Educación para el Control del Tabaco, de la Universidad de California, en San Francisco. Una síntesis de las 110 páginas del trabajo “La industria tabacalera y su dominio en la formulación de las políticas nacionales sobre el control de tabaco en la Argentina, 1966-2005”, fue publicado en la revista científica inglesa Tobacco Control. “La industria tabacalera ha trabajado con éxito durante cuarenta años para bloquear la legislación del control del tabaco en la Argentina”, concluye el estudio, tras analizar minuciosamente los proyectos legislativos que fueron vetados o que ni siquiera llegaron a aprobarse que afectaban los intereses del sector. Como fuente, entre otras, utilizaron documentos de la industria del tabaco que la Justicia norteamericana obligó a las transnacionales del cigarrillo a publicar en Internet (ver aparte).

Lobby activo

El último proyecto que analiza la investigación es el que presentó en el Senado el ministro de Salud en agosto del 2005. El texto, que se encuentra en debate en la Comisión de Salud, está en sintonía con los estándares mínimos requeridos por el Convenio Marco para el Control del Tabaco, aprobado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 2003 y suscripto por la Argentina. El Gobierno pidió la ratificación de este convenio al Senado, pero la votación naufragó en diciembre. Los senadores de las provincias tabacaleras fueron fervientes opositores a la aprobación de la primera iniciativa planetaria para combatir el tabaquismo, que sí han firmado los principales productores de tabaco del mundo como Brasil, China y la India.

En julio, cuando varios ministros del Ejecutivo visitaron el bloque oficialista de la Cámara alta para plantear los temas pendientes de tratamiento, prioritarios para el Ejecutivo, González García se fue con la promesa de que se aprobaría en quince días, pero en las últimas semanas el escenario cambió: el lobby contra el proyecto se hizo tan fuerte que en la Comisión de Salud están analizando modificaciones profundas. “Quien está impulsando los cambios es la senadora Fellner. A tal punto de que antes de que salga una mala ley, preferimos que no haya ley”, señaló un hombre cercano al ministro de Salud.

La senadora Fellner presentó unos meses atrás un proyecto blando, a imagen y semejanza de los deseos de la industria. Fellner es hermana del gobernador de Jujuy, kirchnerista, y representa una de las siete provincias tabacaleras del país. Para avanzar en un texto normativo consensuado, Fellner decidió retirar su iniciativa a cambio de introducirle modificaciones sustanciales al proyecto de González García. “Esa es una de las estrategias de la industria en el mundo. Para evitar la aprobación de una ley de control del tabaco, presentan un proyecto alternativo débil o debilitan la ley en el proceso de aprobación. Con una ley nacional blanda el sector busca invalidar las tres leyes provinciales duras que ya se han sancionado en el país, en Córdoba, Santa Fe y Tucumán”, denunció Sebrié, en una entrevista con Página/12. Esas tres leyes provinciales fueron aprobadas en el 2005 y contemplan la prohibición de fumar en espacios de acceso público cerrados y lugares de trabajo privados, sin excepciones, una de las medidas más temidas por la industria. Para dar una idea del espíritu del proyecto de Fellner basta leer el artículo 16, donde establece que los fabricantes de cigarrillos pueden incluir en los paquetes una leyenda impresa que diga: “Actualmente no existe un producto de tabaco menos perjudicial para la salud”.

Convivencia en armonía

En la Argentina, dos compañías transnacionales a través de sus filiales locales dominan la producción y comercialización de los cigarrillos: Philip Morris International (Massalin Particulares) maneja el 60 por ciento del mercado y British American Tobacco (Nobleza Piccardo), el 40 por ciento. “Yo represento a los productores tabacaleros. Mi proyecto fue consensuado con la Cámara de Tabaco de Jujuy”, admitió la senadora Fellner.

–Entonces, defiende los intereses de la industria –le planteó este diario.

–No, yo no soy la voz de la industria, soy la voz de los productores, defiendo a los trabajadores –replicó la senadora. Más allá de esta diferencia, lo cierto es que su proyecto propone las mismas medidas que impulsan las transnacionales tabacaleras a la hora de enfrentar legislaciones restrictivas, de acuerdo con la investigación que lleva adelante el equipo de la Universidad de California que integra Sebrié.

Para evitar que la ley imponga la prohibición total de fumar en lugares públicos y privados –como establece el texto del ministro de Salud–, la industria –en otras partes del mundo– y el proyecto de Fellner aquí proponen la habilitación de espacios para fumadores y no fumadores en sitios como cines, teatros, estaciones de ómnibus, trenes, aeropuertos, hoteles, sitios de trabajo; y en restaurantes y bares de una superficie superior a los 80 metros cuadrados, la opción de usar equipos de extracción y renovación de aire que minimicen el impacto del humo sobre los no fumadores. “Es exactamente lo que buscan las tabacaleras. Es la estrategia que usan para enfrentar leyes que imponga espacios ciento por ciento libres de humo. Han desarrollado programas llamados de ‘convivencia en armonía’ o ‘cortesía de elegir’ que defienden la convivencia entre fumadores y no fumadores. Es una iniciativa voluntaria de la industria, que incluye el ofrecimiento a los hoteles, bares y otros lugares de acceso público de asesoramiento técnico para la instalación de equipos de extracción y ventilación. Incluso tienen una red de expertos internacionales y agencias que venden los equipos. Estos programas usan palabras clave como ‘tolerancia mutua’ y se identifican con el símbolo oriental del yin y el yang. Pero está demostrado que estas medidas no garantizan que los espacios estén realmente libres de humo y se proteja la salud de los no fumadores”, explicó Sebrié.

En el programa de Convivencia en Armonía elaborado por British American Tobacco de México, al que tuvo acceso este diario, se advierte a hoteleros y dueños de bares y restaurantes sobre las políticas prohibicionistas, y como ejemplo se menciona el caso de la provincia argentina de Santa Fe. “¡No espere una prohibición!”, exhorta la transnacional para que tomen medidas como las que propone Fellner, y así lograr neutralizar una legislación más dura.

–¿Por qué la industria les teme a los espacios ciento por ciento libre de humo? –le preguntó Página/12 al médico rosarino Sebrié.

–Porque reduce dramáticamente su rentabilidad. Está probado que al haber menos chances de fumar, disminuye el consumo de cigarrillos en un 30 por ciento y se promueve que la gente deje de fumar. Además, este tipo de medidas reduce la iniciación en los jóvenes y la aceptabilidad social del consumo de tabaco.

Otros cucos

Otra de las iniciativas que teme el sector tabacalero tiene que ver con la restricción de la publicidad de cigarrillos, señaló Sebrié. El proyecto del ministro es muy severo en este aspecto: sólo permite la publicidad y promoción de productos elaborados con tabaco en el interior de los lugares de venta y prohíbe a los fabricantes, productores y comerciantes de cigarrillos auspiciar o patrocinar cualquier tipo de actividad o evento cultural o deportivo. El texto de Fellner, en cambio, es mucho más permisivo: impide sólo la publicidad en publicaciones o espectáculos dirigidos a menores de 18 años y dentro del horario de protección al menor en radio y televisión.

La tercera gran diferencia entre ambas iniciativas son las advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos. La de González García establece que deben ocupar un 30 por ciento de la superficie de ambas caras del envase; la de Fellner, habla sólo del 20 por ciento. El del ministro obliga a incluir “imágenes” que alerten sobre las consecuencias del fumar, como las que se usan en Brasil, donde en los paquetes se ven rostros cadavéricos de personas con cáncer. Son imágenes de alto impacto. Fellner, en cambio, aclara que se pueden usar imágenes sanitarias “siempre que no afecten el pudor ni la sensibilidad de la personas”.

En cuanto al contenido de las leyendas, las que enumera el texto del Ministerio de Salud son: “Fumar causa cáncer”; “fumar causa adicción”; “fumar causa enfermedades cardíacas y pulmonares”; “el humo es causa de enfermedad y muerte” y “la mujer embarazada que fuma causa daños irreparables a su hijo”, entre otras opciones que deberán rotarse cada seis meses; las frases propuestas por Fellner dicen: “Fumar puede causar cáncer”; “fumar puede causar adicción”; “fumar puede causar enfermedades cardíacas y respiratorias”; “la mujer embarazada que fuma puede causar daño a su hijo”. Consultada sobre este aspecto, la senadora jujeña respondió: “Usamos la palabra puede porque no a todo el mundo el cigarrillo le produce cáncer”. Es cierto. Pero también está demostrado científicamente que el tabaco causa cáncer.

De acuerdo con el Programa Nacional de Control del Tabaco del Ministerio de Salud, el consumo del tabaco causa 40 mil muertes anuales en el país, de las cuales 6 mil se deben a la exposición pasiva al humo del tabaco. El costo del tratamiento de las enfermedades relacionadas con el tabaco es de más de 4330 millones de pesos por año, una cifra que representa el 15,5 por ciento del gasto público total en salud. “Mientras tanto, los impuestos al tabaco recaudados por el Gobierno son de 3500 millones de pesos al año”, compara el estudio publicado por la Universidad de California


14 de Agosto, 2006 - fuente: http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=270874&IdxSeccion=100799
 
Comenzó a regir hoy una ley limita la publicidad a los cigarrillos, prohíbe fumar en lugares públicos y vender cigarrillos cerca de los colegios, y obliga a los restaurantes a tener sitios para fumadores y no fumadores.  Habrá severas multas

Chile impone estrictas medidas para combatir el tabaco

(Agencia AP) Una restrictiva ley destinada a combatir el tabaquismo, que anualmente causa 14.000 víctimas, empezó a regir este lunes en el país.
La ley limita la publicidad a los cigarrillos, prohibe fumar en lugares públicos, vender cigarrillos cerca de los colegios y en los restoranes deberá haber sitios para fumadores y no fumadores, claramente separados. Los infractores serán sancionados con una multa mínima equivalente a unos 30 dólares.

La ley fue aprobada tras una larga tramitación hace tres meses por amplia mayoría en el Congreso y comenzó a regir el lunes, aunque en el caso de los restoranes tendrán plazo hasta mayo del próximo año para establecer sectores separados herméticamenente.  La a ley fue aprobada tras una larga tramitación hace tres meses por amplia mayoría en el Congreso y comenzó a regir el lunes, aunque en el caso de los restoranes tendrán plazo hasta mayo del próximo año para establecer sectores separados herméticamente.   Algunos locales, empero, hicieron encuestas previas entre sus clientes para determinar si funcionarán sólo como establecimientos para fumadores o no fumadores.

Las autoridades señalan que el tabaquismo produce anualmente 14.000 víctimas de cáncer pulmonar. Los paquetes de cigarrillos, que en su envoltorio señalan el daño que produce para la salud el consumo, llevarán en los próximos meses la imagen de una persona con traqueotomía y con la leyenda que el tabaco mata. Se estima que el gasto en salud por enfermedades derivadas del cigarrillo alcanza a los 1.500 millones de dólares.   Lidia Amarales, subsecretaria de Salud, dijo este lunes en declaraciones a radio Cooperativa que con la implementación de la ley "creemos que en nuestro país vamos a lograr nuestro objetivo" de reducir el consumo y las muertes.

La fiscalización del cumplimiento de las medidas restrictivas estará a cargo de inspectores sanitarios y también de la policía, aunque sectores legislativos desean marginar a la policía de esa tarea.   Según cifras oficiales, en Chile el 42% de la población adulta fuma y las autoridades están preocupados por el fuerte aumento que ha registrado el consumo en los menores y en particular en los escolares. Las estadísticas señalan que el 24% de los menores de edad fuma diariamente.

Por ello el gobierno lanza en los colegios este lunes una campaña de prevención entre los escolares.   El gerente de la Compañía Chilena de Tabacos, de capitales ingleses, Michael Hardy, señaló que sus productos tienen impacto en la salud y que deben existir regulaciones, pero que la limitación "tiene que ser sensata y pensamos que la ley es insensata en varios aspectos".   Criticó la forma en que se restringe la venta a menores, que a su juicio puede generar contrabando, y la publicidad.


ARTICULO DE CLARÍN - 4 DE NOVIEMBRE 2005 - http://www.clarin.com/diario/2005/11/04/sociedad/s-04401.htm

Argentina perdería un lugar clave en la lucha mundial contra el tabaco

El martes vence el plazo para ratificar la adhesión al primer tratado internacional antitabaco. Pero el Congreso aún no lo ratificó. El país así perdería el derecho a negociar el reparto de fondos para campañas.


Valeria Román.
vroman@clarin.com
 

La Argentina perdería un lugar importantísimo en la lucha mundial contra el tabaquismo. Como el Congreso todavía no ratificó el primer tratado de salud pública global para el control del tabaco, nuestro país no tendría voz ni voto en febrero próximo cuando se empiecen a negociar los fondos para detener la epidemia que causa cada año 4,9 millones de muertes.

El tratado global, que se conoce con el nombre de Convenio Marco para el Control del Tabaco y fue impulsado por la Organización Mundial de la Salud, había sido firmado por el presidente Néstor Kirchner el 25 de setiembre de 2003 en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. El Congreso argentino debía ratificarlo y aún no lo hizo. Tampoco trató el proyecto de ley que había mandado el Gobierno en agosto que prohíbe fumar en lugares públicos y cerrados.

El plazo para ratificar el convenio marco es el 8 de noviembre. Y al no ratificarlo a tiempo, "la Argentina no podrá votar en la primer conferencia de las Partes que se hará en febrero en Ginebra. Si se determinase cualquier tipo de ayuda para implementar el convenio, el país no podrá negociar —por ejemplo— la obtención de fondos para que la industria tabacalera se diversifique en otros cultivos", dijo a Clarín Marta Seoane, la vocera de la OMS para el convenio marco.

Seoane agregó que "los 100 países que sí podrán votar durante las negociaciones de febrero demostraron con su ratificación en sus respectivos parlamentos que tienen un compromiso político en la lucha contra el tabaquismo con el fin de proteger la salud de sus ciudadanos".

Beatriz Champagne, directora ejecutiva de la Fundación Interamericana del Corazón, en los Estados Unidos, afirmó que "se prevé apoyo técnico y posiblemente financiero para los países que tienen agricultores en tabaco. Si no ratifica el convenio a tiempo, la Argentina no tendrá acceso a esos apoyos o llegará tarde para recibirlos".

Desde el Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, el subsecretario de programas de prevención y promoción, Andrés Leibovich, reconoció ayer que "se sentía mal como argentino". El funcionario dijo: "Los más importantes productores de tabaco, China, Brasil y la India, ratificaron y estarán en la mesa de negociaciones de febrero. La Argentina miraría todo desde afuera".

El convenio marco (que se puede leer completo en la dirección
www.dejohoydefumar.gov.ar ) establece la prohibición de la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco, promueve la especial protección del fumador pasivo y, entre otras cuestiones, apoya actividades que sustituyan el cultivo del tabaco.

"Creo que hay gente en nuestro país —indicó Leibovich— que no pudo entender que el convenio marco no tirará abajo a la industria tabacalera ni que cortará el fondo del tabaco. Sólo se pretende proteger a la salud de los fumadores y de los no fumadores".

Hasta ahora, el Congreso no llegó a ratificar al convenio, aunque la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado sí había dado su dictamen favorable el 16 de marzo pasado.

"Los mismos senadores le pusieron una traba: establecieron una cláusula que exige crear una comisión de seguimiento del convenio marco y eso fue un modo de retrasar todo", opinó Diego Perazzo, presidente de la Unión Antitabáquica Argentina, que agrupa a 58 organizaciones.

Más tarde, el 7 de setiembre pasado, en el recinto del Senado se mencionó el tema del convenio. El senador por la provincia de Jujuy, el radical Gerardo Rubén Morales, pidió la palabra para decir que se rechace el convenio marco de la OMS. Ese día, el senador dijo que el convenio intenta "la erradicación del cultivo del tabaco". Además, Morales sostuvo que había que seguir el ejemplo de "los países inteligentes de la Tierra, en particular, aquellos que son grandes productores de tabaco, los Estados Unidos, China, Brasil" que no habían adherido. Sin embargo, Brasil y China han ratificado el convenio.

Consultado por Clarín, el senador por Salta, el justicialista Marcelo López Arias, dijo: "Yo no fumo ni tengo cultivos de tabaco, pero no estoy de acuerdo con que se ratifique el convenio hasta tanto no haya seguridad de que la producción tabacalera quede resguardada. Hasta ahora, no hay otra actividad que pueda sustituirla y se perderían empleos". Aceptó que "son empleos precarios, pero es mejor que nada".

Desde el bloque Partido de la Victoria, la senadora por la provincia de Buenos Aires, Diana Conti, enfatizó en que "la ratificación del convenio fue trabada por los intereses de los senadores de las provincias tabacaleras. Yo soy fumadora y creo que deberíamos haberlo ratificado".

Se difunden ideas erróneas, disparó la especialista en tabaquismo del Hospital Ramos Mejía, Marta Angueira. "El Convenio establece una reconversión paulatina del cultivo de tabaco. No se perderán empleos en tanto la gente se ocupará en otros cultivos. Además, se deja de lado que la gente que trabaja en el cultivo de tabaco vive miserablemente y su salud queda afectada por los agrotóxicos. Por lo cual, ¿qué se está defendiendo?".

 

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